Ejemplos de dilemas

13 septiembre, 2011



La Real Academia Española (RAE) le atribuye al concepto de dilema dos significados: el de dar nombre a un argumento compuesto por dos proposiciones encontradas de tal modo que, negada o confirmada cualquiera de las dos se puede demostrar lo que se intenta probar, y el de funcionar como sinónimo de duda o disyuntiva.

Cabe destacar también que, en ciertas ocasiones, el dilema es empleado como un recurso retórico que, de acuerdo a sus características, puede desencadenar un trilema, es decir, tres soluciones posibles.

En general, en base a estas definiciones se pueden reconocer varias clases de dilemas. Están, por ejemplo, los denominados dilemas morales hipotéticos (en los cuales se describen problemas abstractos difíciles de trasladar a la vida real y concreta para motivar reflexiones y disparar posibles soluciones) y los dilemas morales reales (aquellos que toman como disparador episodios conflictivos propios de la vida cotidiana).

Para que resulte más sencilla la comprensión de su significado, a continuación describiremos algunos ejemplos de dilemas que pueden surgir en distintas circunstancias de la vida de un ser humano.

1- Un dilema puede surgir si uno es testigo de una infidelidad. Supongamos que la persona engañada está a punto de ser madre por primera vez y es la hermana de quien descubre el adulterio: ¿qué se hace? ¿Se le revela la realidad aunque duela porque la sinceridad está por encima de todo o se mantiene el dato oculto para no poner en riesgo su salud ante el impacto emocional que pueda llegar a causarle?

2- Otro dilema: Un matrimonio se enfrenta a la decisión de qué hacer con el perro que tienen como mascota en época de vacaciones. ¿Lo llevan junto a ellos y adaptan su viaje para alojarse en algún sitio donde se acepten animales o lo dejan al cuidado de algún familiar o amigo y parten al destino deseado pero sintiéndose algo culpables por abandonar a su compañero canino?