Ejemplos de humildad

10 julio, 2012



El concepto de humildad tiene su origen en el latín humilĭtas y se define en español como aquella virtud que le permite al ser humano tomar conciencia de sus propias debilidades y limitaciones y actuar en base a estos conocimientos. Asimismo, hay que decir que en otras circunstancias el vocablo se emplea para dar idea de rendimiento o sometimiento.

Por la clase de significado que posee, es frecuente entender a la humildad como una noción que se opone al de la soberbia. Así, entonces, podemos hablar de humildad frente a un profesional de la medicina que, en sus ratos libres, atiende gratis a personas de escasos recursos económicos sin hacer pública esta actividad ni jactarse de ello frente a otros.

Otra muestra de humildad la puede llegar a dar un futbolista consagrado, idolatrado por millones de personas por su innegable habilidad deportiva, cuando evita ser el centro de atención por considerar que sólo es parte de un equipo donde todos los integrantes poseen la misma importancia para alcanzar los objetivos.

También puede considerarse como un signo de humildad el hecho de no olvidarse las ayudas y respaldos que se han recibido una vez que se concreta un determinado desafío. Ser una persona agradecida en momentos en los cuales ya se ha conseguido el fin propuesto permite demostrar que el éxito o la superación no han opacado la esencia de ese individuo que, por citar un caso posible, ha podido cumplir su sueño de conocer París gracias al sacrificio de sus padres y a la colaboración de muchos de sus familiares, amigos y allegados.