Ejemplos de personificación

11 enero, 2012



La acción y el efecto de personificar (atribuir vida o cualidades propias de un ser racional a algo abstracto o inanimado) se define como personificación. Cabe resaltar que, como figura retórica, esta misma noción se convierte en sinónimo de prosopopeya y hace referencia al acto de otorgarle características humanas a un objeto o animal.

Mickey, el popular personaje de Disney que a lo largo de la historia ha cautivado a millones de personas de distintas generaciones, por ejemplo, es un ratón que habla y camina en dos patas.

En una obra de teatro infantil, asimismo, cualquier actor o actriz puede personificar a una planta, caracterizarse como una mascota o darle vida a través de su interpretación a una máquina.

Las personificaciones, como resulta evidente, son recursos muy presentes en el mundo del arte. Con sólo leer un libro, disfrutar una película, apreciar un dibujo u oir una canción es posible encontrar múltiples ejemplos de personificaciones.

En diferentes circunstancias, tanto hombres como mujeres pueden meterse en la piel de distintas criaturas, como sucede cuando se arma un pesebre viviente o se realizan imitaciones con propósitos humorísticos.

Asimismo, el concepto da origen a expresiones vinculadas a la representación de un sistema o episodio de relevancia mundial. Ejemplos: “Adolf Hitler es la personificación del nazismo”, “Vladimir Putin es la personificación de la idea de Rusia como centro de poder mundial”, “Para algunas personas, el dictador Kim Jong-II era la personificación del mal”, “La Madre Teresa de Calcuta ha sido la viva personificación del carisma y el amor”.