Ejemplos de sarcasmo

26 abril, 2012



Cuando la ironía es intensa y los comentarios mordaces que buscan burlarse de alguien o algo resultan crueles y ofensivos aún cuando supuestamente sólo intentan ser humorísticos, se habla de sarcasmo.

Este concepto, que halla su origen en el término en latín sarcasmus, es un recurso que le permite al emisor del mensaje usar frases determinadas con una cierta entonación o contexto para que quede claro que la idea es dar a entender lo opuesto a aquello que se ha dicho.

Haciendo uso del propio ingenio, uno puede expresar, con oraciones sarcásticas, su desagrado o incomodidad frente a algo.

Sarcasmo es, por citar un caso concreto, responder “¡Qué buen muchacho resultó ser tu hijo!” cuando una mujer comenta que su descendiente fue detenido por robar una casa. Asimismo, frases como “Qué raro que tu marido todavía no haya regresado del trabajo” o “Tu esposo es un gran trabajador, no cualquier empleado se queda en la oficina hasta altas horas de la noche para resolver un inconveniente” pueden resultar sarcásticas si se pronuncian frente a una persona que, pese a estar casada, pasa muchas horas en soledad y provoca la lástima de sus allegados por tener el papel de “enamorada” fácil de convencer y de engañar.

Otra situación donde el sarcasmo puede aparecer:

– Un futbolista profesional sin demasiado talento es adquirido por un club importante y, al jugar su primer partido, erra un penal. Los fanáticos del equipo rival, ante esto, pueden lanzar comentarios burlones como “¡Era hora de que tengan un jugador de gran nivel!” o “Creo que (Fulano) va a quitarle a Lionel Messi el mote de mejor jugador del mundo”.