Ejemplos de sinalefa

17 enero, 2014



El recurso que gira en torno a unir la última sílaba de una palabra con la primera del término siguiente cuando se termina y se empieza un vocablo con una vocal (donde puede aparecer, o no, la letra ‘H’) se conoce como sinalefa.

sinalefasEste concepto, según se aprende al consultar el diccionario de la Real Academia Española (RAE), tiene su origen en sinaloepha, noción propia del latín que, a su vez, deriva de una palabra griega que en español se interpreta como mezclar o confundir.

Esta figura de relevancia fonética, indican los expertos en cuestiones lingüísticas, suele aplicarse en mayor medida en el ámbito poético, donde los autores la tienen en cuenta para la métrica de cada texto.

Ahora que repasamos la teoría podemos complementar la información con algunos ejemplos prácticos. De buscar dentro de la literatura, seguramente encuentren numerosos casos de sinalefa ya que, a lo largo de la Historia, muchos autores de diversas nacionalidades han aprovechado este recurso en sus creaciones poéticas.

“De amor y alegría infinita
se compone este poema amoroso
que invita a amar y a disfrutar
este sentimiento hermoso”

“Poca imaginación tiene aquel
que copia estrofas ajenas
y mucha creatividad posee
aquel que encuentra
inspiración en las berenjenas”

“Entretiene al niño
la risa, el juego y el amor;
no más las máquinas
que atentan contra su imaginación”

“El oleaje erizaba la piel
y el viento arremolinaba el cabello.
Pero el barco se mantenía inerte,
anclado en el océano bello”

“El cielo azul en sus ojos
y el cabello ondulado color oro
le otorgaban una hermosura sin igual
que encandilaba a su amado ogro”