Ejemplos de modismos

20 diciembre, 2012

Se definen como modismos a las frases hechas, palabras o expresiones propias de una lengua cuyos significados no pueden ser deducidos de los términos involucrados. Cabe resaltar que los modismos pueden tener relevancia o alcance nacional (si son empleados y entendidos por todos los integrantes de un país determinado) o bien alcance regional (sólo comprendidos en una zona en particular dentro de una nación).

En el idioma español, por citar un caso concreto, es habitual que a nivel coloquial se aproveche la idea de “irse por las ramas” para indicar la falta de precisión y menciones innecesarias de alguien que evita hablar de algo puntual de modo directo. “El profesor se fue por las ramas: empezó hablando del origen del universo y terminó explicando cómo surgió Internet”.

Lo mismo ocurre con “tener pelos en la lengua” y sus variantes, un modismo que describe a la actitud directa y franca de alguien que no se guarda ningún pensamiento ni oculta datos: “La actriz, sin pelos en la lengua, criticó a sus ex jefes y acusó a un productor de querer estafarla”.

“Abombado” (o su versión en femenino o en plural) es otro modismo que busca describir una situación de pesadez, aturdimiento, cansancio: “Estoy abombado, me duele la cabeza, tengo revuelto el estómago, necesito dormir un rato”.

“Estar al horno” y sus derivados, por su parte, es un modismo muy popular en Argentina que alude a una complicación: “Estoy en el horno: recién me entero que mañana hay prueba de Geografía y no estudié nada”.